Autores | Contenido | Navegación

  • Featuring:
  • Mr Heston
  • LaWmaKer
  • Vindicare
  • Nrike
  • Joshua Norton
  • Parsec
  • and El Buscador, as itself.

También tenemos enlaces recomendados »


Breves desde Escandinavia

Mientras venía hacia clase he estado pensando un montón de cosas que quería contar, pero se me ha ido el santo al cielo, me he puesto a canturrear una canción, y cuando me he querido dar cuenta se me habían olvidado la mayoría.

Mejor, así da para varios posts.

1.

Usando un poco la cabeza, he llegado a la conclusión de por qué aquí la mayoría de las bicis usa el sistema de contrapedaleo para frenar en vez del que se viene usando en España.

Si alguna vez habéis ido en bicicleta bajo la lluvia, os habréis dado cuenta de que cuando la llanta se moja, los frenos normales además de no frenar un carajo hasta que por la propia fricción se secan, meten unos chirridos de impresión. Según cómo esté el asunto, los berridos que pegan son molestos de narices.

Lo de pedalear hacia atrás no te permite bloquear las ruedas prácticamente al instante como los otros frenos, y es mucho más incómodo en general, pero al menos funciona en cualquier condición y es silencioso. Y con la facilidad de que te llueva cuando menos te lo esperas que hay aquí, se agradece.

Aunque bueno, es mi teoría y lo más seguro es que no tenga nada que ver, pero bah, podría ser.

2.

Siguiendo con el tema de bicis, el otro día descubrí uno de los motivos por los que hay tantas. Además de por lo versátiles que son para ir de un sitio a otro en una ciudad como ésta ?llana y con carriles bici por todas partes?, ser ecológicas y sanas, es que los coches son brutalmente caros en Dinamarca.

Por lo que leí en un foro [cuarta o quinta entrada], los impuestos son del 105% del precio del vehículo para los 10.000 primeros dólares (no sé cuántas coronas serán exactamente), y del 180% para el resto. Además, hay que añadir un ¿IVA? del 25% del precio original. Vamos, que según el tío que cuenta eso, por una moto de 14.000 dólares acabó pagando 42.300. En Motorpasión contaban el otro día que un Audi TT sale por lo que en España cuesta un Porsche 911 Carrera.

Imagino que por eso en este país la mayoría de los coches que ves por las calles son de lo más normales. En España hay una abundancia de Audis, BMWs y Mercedes que aquí no existe. De vez en cuando ves un cochazo ?me he cruzado con un par de Aston Martins, Porsches, un par de Corvettes clásicos preciosos y hasta un Viper?, pero por lo demás el nivel es mucho más modesto que en España.

Y oh, además han de pagar un “impuesto verde” anual, según lo que gaste el coche, además de los que se aplican al precio del combustible a la hora de repostar. Para muchísima gente, ir en bici es la única opción. Lo que no es necesariamente malo, por supuesto; a mí me encanta ir pedaleando de un sitio a otro, y cuantos menos coches haya más fácil es.

3.

Y sigo con el tema, que da para mucho. Aquí las motillos de 49cc van por el carril bici. No mola un pelo que vayas tan ricamente a tu ritmo, y te pase un macarra con la moto a dos palmos. Nada de nada.

Y por cierto, la mayoría de los ciclistas en Barcelona ?e imagino que en cualquier ciudad española donde la gente suela ir en bici? se pasan los semáforos por el forro de los cojones, ¡pero aquí también! Pensaba que eso era exclusivo de sitios con poca cultura ciclista, pero parece que es algo universal.

No digo que en general no se respetan las normas mucho más que en España ?porque no hay color?, pero es sorprendentemente menos de lo que esperaba. Parece que tan poco están tan mal las cosas en casa.

Bici en cercanías. Copenhague.

En los trenes de cercanías, en algunos vagones hay unos soportes especiales para enganchar las bicis y que no se caigan.

4.

Cambio de tercio. Aquí NO SE BAJA LA TAPA DEL VÁTER, esto es así. No sé por qué motivo, pero ni Cristo lo hace. En España tampoco se acostumbra, pero en un mes y medio no he encontrado un solo baño en el que esté así al entrar. Creo que se podría seguir mi rastro por la ciudad buscando váteres con la tapa bajada, porque tengo la impresión de que soy el único que lo hace ?esa manía tengo, mirusté.

Por otro lado, los váteres no son comunistas, sino modelo español, lo que siempre es de agradecer. Cuando estaba a punto de venir a Dinamarca me topé con ese ?glorioso? post, y se me cayeron los cojones al suelo ante tamaña aberración.

5.

La semana que viene tengo fiesta. Es algo relacionado con la recolección de la patata, que por lo visto tradicionalmente se ha hecho en esta época, y hay festejos y demás. No me enteré muy bien del nombre de la fiesta en cuestión porque nos avisaron hace cosa de un mes y no le di muchas vueltas. Por lo que tengo entendido no todo el mundo tiene vacaciones estos días, pero al menos en mi universidad sí y se agradece. Mucho, yepayei.

Por cierto, aquí dividen el año en semanas. Por ejemplo, no se dice que la semana del 15 al 20 de tal mes es fiesta, sino que en la semana 43 no hay clase (o la que sea). Cuando lo escuché por primera vez me loleé, pero si lo piensas es bastante sensato. Para según qué cosas, es un sistema francamente práctico (“¿Cuándo es el concierto?”, “No estoy seguro, algún día de la semana 13″).

6.

Los enchufes tienen caritas. Te sonríen. Es tremendo, porque me basta echar un ojo a uno para alegrarme el día. Literal. Es increíble que algo tan simple transmita tan buen rollo.

Bici en cercanías. Copenhague.

El de la izquierda está tuneado, pero son una monada. La foto es una mierda, lo sé.

7.

Los españoles cundimos un huevo. He conocido a un montón de Erasmus como yo simplemente por oírles hablar por la calle.

Además, este fin de semana la selección española juega aquí contra la danesa, así que la invasión total está muy cerca. Recordad mis palabras.

Mr Heston

• Publicado por Mr Heston
el 11 de October de 2007.

6 comentarios

• Publicado por Mr Heston
el 11 de October de 2007.

6 comentarios

Feed de los comentarios. Publicado a las 11:52h. Guardado en Copenhague, Erasmus, Personal

me quedo con los enchufes

#1 | LaWmaKer
11/10/2007 | 13:48

Lo del water comunista me lo conto un colega y flipe. Luego el hermano de este colega me conto la historia de un amigo a la que casi le entra una embolia cerebral al tocar con sus nalgas su propia mierda.

Debe ser una experiencia muy traumatica.

Y lo de las bicis en el tren… en Barcelona no habia algo parecido en el metro o yo lo he soñado??

#2 | Alexliam
11/10/2007 | 14:40

Dios, me imagino el efecto tope y se me pone el estómago del revés.

Respecto a lo otro, es muy posible que también haya en Barcelona, y de hecho no me extrañaría, pero no he tenido el placer de cruzarme con un tren así nunca. Las veces que he tenido que llevar la bici en el metro o en los cercanías era de pie, sujetándola como buenamente podía e intentando molestar lo menos posible.

#3 | Mr Heston
11/10/2007 | 14:44

Un alivio lo del Vater, pero es que nunca se sabe donde pueden esconder documentos valiosos esos malditos espias de occidente.

Lo de los coches me ha dejado impresionado, y luego aquí nos quejamos como perras.

#4 | Jorge?
11/10/2007 | 17:32

Jorge? no se que nos pasa a todos los españoles que siempre decimos que lo nuestro es cacota cuando eso no es para nada real.

Igual en muchas cosas nos ganan por goleada otros paises europeos, pero sinceramente yo creo que como aqui en pocos sitios.

El señor Mr Heston podria hacer un dia una comparativa, que ademas para eso ha vivido en diferentes ciudades españolas.

#5 | Alexliam
11/10/2007 | 17:47

Lo que dices Alexliam es una verdad como un templo. Justo ahora mismo estaba comentando eso con mi abuelo.

Señor Heston, podrías sacar algunas fotos de tu residencia y facultad (y compañeras) para ver la diferencia entre ambos países.

#6 | Jorge?
13/10/2007 | 16:00

Deja un comentario

Publicidad

Entrada anterior 
Arriba
Entrada posterior

Brand New Blog utiliza WordPress para gestionar los contenidos, con la plantilla København de Eduardo Villuendas.

Todos los contenidos se distribuyen bajo licencia Creative Commons, excepto aquellos que pertenezcan a otras personas.

— Aquí amamos las itálicas y las rayas m —

København