En estos últimos meses he pasado muchas veces por la estación de metro de Plaza Cataluña, y nunca, nunca, me había fijado en la pedazo de máquina expendedora que hay ahí. Está puesta en un ángulo en el que en pleno bullicio no te fijas. Pero hoy llovía y me he metido con la bicicleta en la estación, y justo antes de entrar, buscando un sitio por el que meter la bici, la he visto. Ahí, embebida en la pared. Grande y sola, muy sola.
Vende desde refrescos hasta tortillas de patata, condones, compresas, pasta de dientes, y dulces, muchos dulces. Hasta tetrabricks de leche. Nos hemos puesto a echarle fotos porque nunca, nunca habíamos visto una máquina de refrescos de esas proporciones. En esas ha llegado un grupo de unos 50 guiris de instituto y nos han visto tan afanosos en retratar al artefacto que les ha dado por comprar mientras esperaban para reunirse todos y entrar en la estación propiamente dicha. Así que junto con las fotos he aprovechado para grabar un vídeo de cómo una plataformita recoge el producto que una guiri cotilla había comprado:
He colgado las fotos bajo la etiqueta “Máquina de vending”, pero Flickr me está toreando hoy lo que no está escrito. En cuanto logre saber qué ocurre enlazaré las fotos correctamente. Ya han arreglado parte del bug de Flickr. Pinchad en la foto del principio del post para ver la galería. Perdonad las diferencias de color, pero no había ajustado bien el balance de blancos en unas cuantas y se ven ultra azuladas.
Volviendo al cacharro en cuestión, tampoco es que sea una puta maravilla, pero uno, que es de provincias, ve una cosa tan extravagante y se emociona. Por otra parte lo primero en lo que he pensado al verla ha sido en esta otra máquina (fundamentalmente por la manera de recoger los productos).
La verdad es que no es mal invento. El día que construya un hotel, tengo claro que haré una máquina vende-todo de este estilo, pero con una terminal en cada piso, y la central en el sótano. En vez de minibar en cada habitación. Así cuando alguien quiera algo, sólo tendrá que ir a la terminal, escoger el producto seleccionando la fotografía pertinente, y un pequeño ascensorito (que podría ir por el mismo hueco del ascensor) le llevará a su mano lo pedido. Una gozada. No veo el momento de ponerlo en práctica.
Ah, bueno, no, espera… joder, creo que no voy a hacerme nunca un hotel. Vaya desilusión.
Tengo un gran problema. Os pongo en situación:
Hace cosa de un mes, compré en eBay (realmente lo compró LaWmaKer, porque yo soy un poco mariquita y no me atrevo a abrirme una cuenta PayPal) un sintonizador TDT USB marca ACME, importadito de Hong Kong. Tras poco más de veinte días loleando por diferentes aeropuertos y aduanas del mundo, llegó a mis manos.
Lo probé, y funcionaba correctamente. El pack consistía en un mando a distancia, un CD con el reproductor y drivers, una antenita con base imantada y el lápiz USB propiamente dicho. El problema era que yo vivo en un segundo, en pleno Barcelona, y la cobertura TDT es bastante lamentable para esa antenita. Cogía siete canales, pero ninguno se veía mínimamente bien. Y ¡horror! no venía cable para conectarlo a la antena comunitaria del edificio.
Dispuesto a solucionar el problema, y alentado por la confianza de LaW en que el conector de la antenita con el lápiz era bastante común, recorrí el sábado tiendas de informática, sorprendiéndome en parte de que todas estuvieran abiertas un sábado a las 7 de la tarde, y que en todas ellas me remitieran a tiendas de electrónica que no estaban abiertas. Antes de eso pasé por la Fnac del Triangle, con idéntico resultado. Angustiado por el desasosiego y aliviando mi pena con sollozos discretos (licencia poética), me resigné a volver a casa y reintentar la búsqueda dos días después.
Hoy, lunes, me he recorrido varias de las mayores tiendas de electrónica de la ciudad, y no he logrado dar con el cable. Joder, no sólo el cable, no he logrado dar con la puñetera clavija de ese infierno chino. Es prácticamente igual que un tipo de conector bastante estándar, pero tan cabrito que no entra en el agujero. Edito: Prácticamente no, joder, ¡es igual! Obviamente he preguntado a todo aquel que tenía cara de espabilado y de trabajar ahí para pedir ayuda, porque mis conocimientos en tecnología clavijil son escuetos, pero los resultados en todos los casos han sido negativos.
He acabado, preso de la ira, en la Fnac de nuevo. Y como además de ser un cobarde (véase el segundo párrafo) soy bastante gilipollas, he comprado OTRO sintonizador TDT USB, pero esta vez con una marca. Intuix, para concretar. El modelo, S800. Y con conector a la antena comunitaria. Un paso adelante.
Como el programa que venía con el primer sintonizador me gustó bastante, no he instalado el que llevaba el segundo. Luego, en mi desesperación, lo he hecho y he estado a punto de arrancarme los ojos, tan horripilante era. Pero me estoy desviando: Windows XP ha detectado correctamente el artefacto, aunque en un momento dado ha soltado uno de sus estupendísimos globitos de alerta del tray, diciendo que había ocurrido un error y que podía no funcionar el dispositivo correctamente. Inquietante, pero no le he dado más vueltas.
Total, que probando el nuevo sintonizador he descubierto con pavor que, conectándolo a la antena del edificio (construido en 2004, por lo tanto, por ley, con antena preparada para TDT), sólo encontraba un canal, local para más señas, Barcelona TV concretamente, y encima con una calidad de recepción muy baja. Desconsolado, he probado varias veces, pero la cosa no ha cambiado. Intentando buscar una solución, he probado utilizando la antenita (similar a la primera), con los mismos resultados. Con el corazón en un puño, he bajado a preguntar en recepción si ocurría algo con la tele, y el puñetero recepcionista, ignorante como él solo, me ha empezado a contar unas historias muy raras sobre que si ellos tienen Canal Satélite Digital y Eurosport. En fin, he dormido poco hoy y en ese instante he desconectado (sé que no debería haberlo hecho, pero tenía claro que no iba a sacar mucho en claro con semejante especimen). Total, he vuelto a la habitación con cara de susto y sensación de haber hecho el capullo por comprarme el segundo sintonizador.
Para más INRI, le he preguntado a Dios qué sabía sobre ese sintonizador TDT, y el primer resultado ha sido muy descorazonador.
Así pues, y de aquí viene el título de este patético post, necesito ayuda, amigos. No sé si devolverlo a la Fnac porque realmente está roto (con la consiguiente lucha con los dependientes, porque el cacharro venía en una caja de plástico termosellada, auténtico invento del demonio, que he tenido que destruir para poder abrir, impidiendo el reempaquetado para su devolución), si esperar a que esté en recepción alguien más competente y preguntarle a él, o coger los dos sintonizadores, hacerlos a la plancha y comérmelos con patatas.
La primera opción es la que veo más apropiada, pero me jodería cambiarlo/devolverlo y que resulte que el cacharro no está roto y es cosa del edificio, aunque me jodería más el caso contrario. La segunda opción la voy a llevar a cabo independientemente del resto, mañana por la mañana, pero el problema será que me toque otro puñetero incapaz. Y la tercera opción va en contra de mi equilibrada y sana dieta de tazones de leche y Tosta-Ricas para desayunar, comer y cenar. Si alguien sabe del tema, ¿qué me recomienda? Me resulta extraño que si la antena del edificio no tiene TDT sí pille un canal, aunque sea mal. ¿Es eso posible? Además por ley debería estar preparada, joder. ¿Es posible que sea el cacharro el que está roto? Creo que es lo más probable, pero quién sabe.
¡UNA SOLUCIÓN BUSCO!
Actualización, minutos después de guardar el post original: Lo confirmo: soy gilipollas. Estaba convencido de que no podía usar el conector a la antena del edificio con el primer sintonizador, porque no entraba la clavija. He recolocado el pinchito central y ha entrado perfectamente, así que ese problema está resuelto: puedo probar con los dos sintos y saber si es cosa de uno, o del edificio. Pero no nos chupemos las pollas todavía.
Curiosamente, con este sintonizador, no pillo ningún canal, ni el de Barcelona Tv. ¿Qué explicación hay? Sin duda, creo que toca hablar con los de recepción. Si por casualidad llegara alguien con conocimientos sobre cómo va el tema, que deje un comentario, por piedad.
Actualización, fin de la historia: Resulta que la antena del edificio no está adaptada, aunque previsiblemente el año que viene ya lo esté. Así pues, he devuelto el sintonizador que compré en la Fnac sin mayor problema, aunque se me ha olvidado meter en el paquetito el adaptador a la antena del edificio en casa. Y me he comprado allí mismo una antena de interior, de las de toda la vida con dos antenitas extensibles. Con la antena enchufada al adaptador, y éste al sintonizador TDT, tras varios intentos he podido sintonizar 22 canales. La mayoría se ven bien, excepto Telecinco y sus subproductos (pero viendo la puta mierda de programas que hacen, me da igual). Eso sí, tiene que estar en la ventana (a ser posible fuera, en el alféizar; por suerte en esta ciudad llueve poco).
Misión cumplida, veo la tele en el ordenador. ¿Para qué tanto numerito si la televisión en España es una mierda? os preguntaréis. Pues porque, por encima de todo lo demás, ahora puedo grabar la tele en .mpg. Próximamente, más información.
Un Smart con el motor de una Suzuki GSXR 100. Debe gastar un par de neumáticos cada 10 kilómetros, pero joder, desde luego es espectacular. Un auténtico misil.
Lo he visto en Motorpasión, a donde he llegado desde VidaExtra. Ahí hay además un vídeo de pruebas en circuito (de donde nunca debería salir).
No me importaría tener unos de estos, pero 400 se me hacen un poquito demasiado. Además de que partirte una pierna, una rodilla o la cabeza tiene que ser muy fácil. Pero ahh, tiene que ser la leche ir por la calle con eso, dando saltos como si nada.
Por cierto, los vi en un anuncio hace poco, creo que de una aseguradora. Todo el mundo iba por la calle con ellos, y la verdad es que no imaginé que eso pudiera estar a la venta…

Seguro que más de uno ha visto esto alguna vez, y muchos se habrán preguntado qué diantres era. Pero no todos habréis buscado el significado. Pues bien, como muchos imaginaréis es un sistema de “códigos de barras”, el Código QR.
El QR lleva siendo estándar desde hace 6 años y ya lo vemos por muchos productos. Este nuevo formato de código de barras, creado por una empresa japonesa, es capaz de almacenar una considerable cantidad de información y además tiene un sistema anti errores bastante efectivo de hasta un 30% de recuperación de datos. Pero lo que me ha parecido realmente divertido del QR es que en Japón se ha puesto de moda poner mensajitos codificados en QR en la publicidad para que el lector los decodifique con el software de decofificación de su teléfono móvil con cámara.



Lo cual me ha parecido muy original. Por ejemplo alguien te manda una imagen codificada, tu la decodificas, resulta ser una URL y tu movil te pregunta si quieres visitarla. O estás por la calle, ves una pegatina QR, le haces la foto y la decodificas y te enteras de que no era mas que un anuncio de Cocacola o la firma de alguien.
Lo bueno del QR, es que a pesar de que no hay mucho software es un código abierto por lo que lo puede usar cualquiera. Sólo es necesario crear la imagen con un generador como éste y luego leerlo con un escáner (QR Code-demo (jar)) (a mi me funciona con bmp en escala de grises, 8 bits)
Chiste del día: “A la señora con el paquete de azucar roto, que se pare donde está hasta que el chico de la limpieza la alcance”.
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