El otro día estábamos repasando vídeos LOL en El Internet y no sé de dónde salió pero en un momento me vi en la puerta de un mundo que no conocía: el JumpStyle. Al principio nos echamos unas risas viendo a los “macas” lolear tanto en cada vídeo, pero vídeo a vídeo, de país en país, me iba dando cuenta que aquello no era tan tonto como parecía.
Resulta que el JumpStyle es, aparte de un estilo belga de música tecnho, un estilo de baile para saltar con esta música.
Después de ver que en todos los países la gente hacía los mismos puñeteros pasos me empecé a dar cuenta de que era un estilo estructurado y definido y, además, reconocido como tal. De hecho, tienen diferentes pasos como “el salto francés” o “el salto alemán” y la gente lo practica en su casa para luego quedar como señores en las discotecas.
Well… La cosa es que a mí, con todo el respeto, me parece de lo más gracioso, y para que lo comprobéis os traigo un par de vídeos. Atentos porque en el primero se nos muestra la modalidad “dúo” en la que dos o más jumpers bailan a la vez, y en algunos de sus pasos se tocan con los pies siendo eso el acabáramos.
Pero no me voy a ir sin poneros un vídeo con macas de la tierra, para dejar bien alto el pabellón. Nótese cómo se lo han currado, que al principio parece que no va a pasar nada y de repente se ponen todos a brincar en el recreo. Si yo hubiera pasado por ahí en ese momento, me hubiera quedado estupefacto cuanto menos.
Simplemente awesome.
El otro día conversaba con Gus, que ahora mismo está viviendo en el puto centro de Tokyo, y la conversación no debía de ser muy trascendental porque ya no me acuerdo de qué iba, pero a lo que voy es que, como de costumbre, me pasó uno de sus links aleatorios, y en este caso fue un link “bastante Q” (bastante elegante).
Supongo que a muchos os loleará ver una interpretación del opening de Dragon Ball estilo Cowboy Bebop.
Este vídeoclip me recuerda en cierto modo al de Take on Me, con el rollito medio dibujado medio real. No en vano son del mismo año, 1985, un año en el que grandes cosas se crearon.
Yo mismo, por poner un ejemplo cercano.
He vuelto.
Iba a escribir un post sobre La Fuente de la Vida, pero lo cierto es que no sabía cómo empezarlo. Por eso, y porque aunque tiene un usuario como editor todavía no ha posteado nada en éste, nuestro blog, tomo como mías las palabras que Parsec escribió en el foro de Asshai hace unas semanas:
“Acabo de terminar la última y esperdísima película de Aronofsky. Hace ya bastante que salió el trailer y después de verlo tenía clarísimo que con este trabajo no iba a haber medias tintas, la cosa iba a estar entre peliculón o aborto. Afortunadamente, la película es maravillosa. La verdad es que en estos momentos estoy con un subidón antológico, poquísimas películas me han dejado con tan buenas sensaciones. Menuda hora y media más bien aprovechada. Entre lo bonito de la historia, la espectacularidad de la fotografía y la preciosidad de la banda sonora, se está colando con fuerza entre las mejores películas que he visto jamás.
…for Spain has a plan.”
Añadiría que sólo los últimos veinte minutos se mean en el 99% de las películas sacadas en los últimos años. Yeah.
La manera de representar el viaje por el espacio es extremadamente AMA aunque en algún momento se pasa un poco de zen-gafapasta.
La Fuente de la Vida cuenta la historia de Tommy Creo, un oncólogo que investiga la cura de tumores cerebrales en monos, motivado por el cáncer que sufre su mujer. Ella, en sus últimos días, escribe un cuento ambientado en la España del siglo XVI, donde un conquistador llamado Tomás viaja a las selvas de Centroamérica en busca del Árbol de la Vida, cuya savia, al ser bebida, otorga la vida eterna. Y hasta aquí puedo escribir, señoras.
Hay quien dice que el argumento es demasiado simple, y es cierto que tiene un punto de partida muy sencillo, pero el montaje, la combinación de cuento y realidad, y las relaciones entre los personajes de las tres épocas porque, oh sí, está ambientada en tres épocas diferentes hacen que tenga un montón de posibles interpretaciones, haciéndolo bastante interesante. También consigue que a veces estés algo perdido, pero bueno, tampoco hace falta ser muy espabilado para seguir la historia.
En alguna ocasión Aronofsky dijo que aunque él tenía muy claro qué sucedía, había querido darle esa ambiguedad para que el espectador se pudiera montar su película al salir del cine. Yo opino que ni siquiera hace falta buscar comprenderla completamente. Las sensaciones que transmite son suficientemente claras.
La catalogan como fantasía o ciencia ficción. Por lo visto, cuando salió de ver Matrix, Aronofsky se dijo “OMG, ¿y ahora cómo hacemos ciencia ficción?”, y empezó el proyecto. En mi opinión es cierto hay partes de ciencia ficción, y partes de fantasía, pero globalmente es una historia sobre la muerte y el amor, en ese orden y sin más, y que pasa a varios kilómetros por encima de los típicos tópicos de esos géneros.
El asunto es que además de ser una historia bonita, son geniales los efectos visuales, la fotografía, la banda sonora, el puto amo de Lobezno dándolo todo, Rachel Weisz que aunque sale poco, cuando sale es una maravilla, y para más gloria, tiene una duración perfecta ni se hace larga, ni corta. En mi opinión es un peliculón de varios pares de cojones, aunque eso sí, me temo que es de esas que amas, u odias. Yo, como buen emo, la amo.
La he videado seis o siete veces (una en el cine, y no descarto volver alguna vez más) y la parte final no deja de emocionarme cada vez que la veo. Así pues, os recomiendo encarecidamente que vayáis a verla si podéis o que os la bajéis si vivís en la racanería (o en alguna ciudad donde no la proyecten, porque está teniendo una distribución lamentable).
Eso sí, si la bajáis hacedlo en inglés y usad estos subtítulos, porque bajarse pelis con el sonido grabado con un micro apestoso en la propia sala, es de muy pobres. Yo la encontré en DVDrip con bastante calidad, aunque me salen los clásicos avisos de Propiedad de blabla y Not for sale etc. Pero vamos, hay versiones limpias, tengo constancia de ello.
“Hola hamijo, soy un ángel”.
Como curiosidad, iba a ser protagonizada por Brad Pitt y la elfa que da miedo de El Señor de los Anillos, pero nuestro musculoso amigo abandonó el proyecto cuando ya había empezado la producción para hacer el pestiño llamado Troya, por lo que se tuvo que cancelar. Después de unos años sin poder tirar adelante, el director se juntó con un dibujante para dar salida al guión haciendo un cómic, y decidió que antes que dejarlo ahí, lo adaptaría como buenamente pudiera para poder volver a intentar filmarlo.
El presupuesto bajó de 70 a 35 millones de dólares, cambiaron los actores, retocó la historia, y finalmente pudió salir adelante el proyecto. Por lo visto tuvo que eliminar algunas cosas del guión pero lo cierto es que habiendo leído el cómic, casi prefiero que lo dejara como lo dejó.
Los efectos especiales están hechos partiendo de macrofotografías de microorganismos (bacterias y cucos similares), porque la idea era utilizar cuanto menos ordenador posible y estamos hablando de efectos especiales para representar el universo. En YouTube hay un vídeo donde salen varios de ellos:
En fin, deseoso estoy de que salga en DVD o Blu-ray, para gastarme con gran regocijo los 30 eurazos de rigor. No acabo de entender cómo se llevó tantos palos en EEUU.
Vedla, cabrones, aunque sólo sea para decirme lo equivocadísimo que estoy.
Este señor que mira con ojillos de enfado no es ni más ni menos que Clint Mansell, el autor la banda sonora de La Fuente de la Vida, y entre otras más, la música de la anterior película de Aronofsky, Réquiem por un Sueño que debe tener la melodía más jodidamente versátil de la historia, porque la he escuchado aplicada a cualquier cosa.
Ésta la interpreta, de nuevo, el Kronos Quartet, un cuarteto de violinistas de San Francisco entre los que se encuentran un calvo y un indio, y que son amos hasta decir basta.
Se puede comprar en Amazon por 18 dólares, y se puede descargar de aquí (elink). También he tenido a bien subirla a GoEar:
Las dos últimas son, en mi opinión, las más tremendas especialmente la combinación del subidón final de la 9 y la calma de la 10 (que es la que sale en los créditos).
Como suele pasar en estos casos, se disfruta (bastante) más habiendo visto la película. No obstante, a diferencia de la OST de Réquiem por un Sueño donde hay unas cuantas canciones cojonudas, pero muchas otras infumables, en general es muy agradable de escuchar. Para estudiar va de maravilla, proclamo.
El cómic que se hizo con el guión original de La Fuente de la Vida está ilustrado por Kent Williams y publicado por la editorial Vertigo Comics, una filial de DC Comics que publica tebeos menos comerciales y orientados a la familia que la marca madre (V de Vendetta, etc.)
Por lo visto les costó dos años hacerlo, y aunque sólo sea por el dibujo merece la pena echarle un vistazo. Mezla dibujos curradísimos con otros que son poco más que bocetos, algunos con un volumen tremendo y otros más planos que una niña de nueve años… ¡y todo eso en la misma viñeta!
¡Buarhg, una viñeta me acaba de partir la cabeza en dos!
Eso sí, a pesar de ser bonito, admito que no me enteré de un clavel. No sé si es cosa mía, o que al haber visto la peli antes de leerlo ya tenía muchas cosas preconcebidas, pero no me enteré de qué puñetas quería contarnos Aronofsky en las partes donde metió tijera al rehacer el guión y que finalmente no salieron en la peli.
No lo he visto en tiendas, pero tampoco he buscado demasiado. Posiblemente en Norma Comics (aunque en su web no está) o cualquier otra tienda de tebeos del estilo lo tengan. Si lo encuentro en alguna parte, informaré adecuadamente. En cualquier caso, también lo podéis descargar aquí.
See you, Space Cowboy.
Todo un loler el amigo de Pachelbel.
Y así tal cual estamos, meto en el post uno de los YouTube’s Greatest Hits, que nunca está de más
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