Como muchos de mi entorno sabéis, el año que viene me voy de Erasmus a la ciudad costera de Plymouth, al sur de Inglaterra, en el condado de Cornualles (y ya de paso intentaré acabar ahí mi carrera, Historia del Arte).
Pues bien, hoy he recibido un email de uno de los coordinadores de la Universidad de Plymouth. Mucho ojo a cómo se llama mi tutor del Reino Unido, porque no tiene precio:

¿No le ves la gracia? Ok, lee mejor:

Oh my fucking god!!
Mientras me hacía una tortilla de tres huevos con atún hace un rato, he pensado que a ver si salía algún meme de esos cíclicos en el que pudiera mostrar mi mesa. No por nada en particular, pero me hacía gracia la idea de ver cómo tiene la gente montado el escritorio, y de paso enseñar el mío. Era uno de esos pensamientos aleatorios que tan pronto como vienen se van, así que tampoco le he dado muchas vueltas.
Pero ¡oh!, casualidades de la vida, al terminar de comer me he metido en Sólo otro blog infame resulta que sí hay un meme de esos en marcha, así que no pienso desaprovechar la oportunidad de exhibir mis pertenencias como quien no quiere la cosa ¡sin quedar como un triste!. Me imagino que habré entrado en conexión momentánea con una red telepática de conocimiento humano o algo así, porque tiene cojones que haya intuido una simpleza de tal calibre y luego no sea capaz de ganar ni el reintegro en los Euromillones.
¡Adelante con el pr0n!
En el fondo es una tristeza, porque mi mesa no tiene ninguna gracia más allá de los cables que lo inundan todo. Me tienen hasta las pelotas, parecen lianas.
Para contrarrestar la tristeza, pongo también las pelis y juegos que tengo aquí junto a la mesa. Especialmente orgulloso estoy de la edición especial de Reservoir Dogs, muy bonita por fuera pero que no puedo ver porque es región 1 y no he logrado puentear el lector del ordenador para que me los reproduzca sin cambiarle la región (ya lo he hecho dos veces y sólo se pueden cinco, GÑÉ).
Y de regalo, un saludo de mi amigo Jorge.
Leyendo el post anterior he recordado una paranoia que me pasó hace unos meses.
Volvía yo tranquilamente del cine, o simplemente de frikear en casa de algún tipillo (no lo recuerdo exactamente) cuando recibí una extraña llamada. Eran las once y media aproximadamente.
El número me era desconocido pero reconocí el prefijo, de la provincia de Valencia. Una voz rara, que no me era familiar, me dijo lo que reproduzco a continuación. Noté al interlocutor valenciano algo nervioso, pero yo que tengo mucha chispa (soy de origen andaluz por parte de madre, de Marbella hehe) le seguí el juego, y aquí está más o menos lo que pasó:
VindaH: ¿Sí?
Señor X: Hola tío ¿Qué tal?
VindaH: Bien
Señor X: Oye tío ¿tienes lo mío?
VindaH: Si, al final ya está.
Señor X: Eh tío que lo necesito para mañana, ¿estará listo pues?
VindaH: Si tranquilo.
Señor X: Quedamos pues mañana donde siempre ¿Vale?.
VindaH: Ok.
Señor X: ¿Tienes ya los billetes de avión?
VindaH: Sí.
Señor X: Vale, ya sabes que es vital. Mañana me pasas todo el material y solucionado.
VindaH: Sí, esto hay que solucionarlo cuanto antes.
Señor X: Tengo que sacar el material ya de la ciudad, gracias tío.
VindaH: De nada, mañana nos vemos…
Fue algo así más o menos. Suena un poco falso pero fue tal cual. Me dejó asustado, hasta pensé en denunciarlo a mis amigos los Policias Nacionales (me protegen, nos protegen a todos, por la noche mientras apatrullan la ciudad) pero preferí no hacerlo. El “material” lo más seguro es que fuese droga o algo así, pero no es seguro, podían ser armas o a saber qué.
Vamos, ha sido la llamada más rara de mi vida.
Dios, hay cosas que no logro entender. No sé, debo ser raro o algo así, pero no lo entiendo.
Acaba de sonarme el móvil. Son las 11 y media de la noche y el teléfono era de Madrid, así que lo he cogido por si le había pasado algo a algún familiar o yo qué sé. Qué coño, me estaban llamando así que era lógico cogerlo.
La conversación ha venido a ser algo así:
?¿AsdfasdfAbdul?
?Mmmm, creo que te has equivocado
?¿No eresh Abdul?
?No
?Vengah… [léase con el tono más jodidamente perdonavidas capaz de emitir una persona]
¿Ein? ¿Qué leches le pasa a la gente que aun cuando es evidente que se ha equivocado y que ha molestado a otra persona para nada, se niega a disculparse, y no sólo eso, sino que se comporta como si la putada se la hubieras hecho tú a él por no ser la persona que esperaba? ¿Pero de qué panda de mamones estamos rodeados? ¡Ya que te has confundido tú, deberías ir fino como la seda, cabronazo!
Pero cuidado, que esta no es la más gorda. Hace cosa de un año recibí otra llamada y fue algo así preguntaba por un tal Mario, creo recordar:
?No, creo que te has equivocado
?¿Mario?
?Nono, que te has equivocado
?¿Entonces para qué lo coges, gilipollas?
¿Pero qué cojones? Me cago en su padre, tengo que inventar la máquina para mandar puñaladas a través del teléfono porque hay gente que no merece ni el Nesquik que se toma por las mañanas.
Creo que al próximo que me llame y pregunte por otro que no sea yo, le soltaré sin mediar palabra semejante surtido de barbaridades que se acordará de comprobar el número antes de llamar para el resto su vida.
¡YIAAJJ, MATAR!
Viajar en avión es un coñazo.
Tener que ir una hora antes, volverse loco con trenes y taxis para poder llegar sano y salvo, comerse una cola para sacar la tarjeta de embarque, casi desnudarte para pasar los arcos de seguridad, no poder subirse una triste botella de agua de casa al avión, otra cola para embarcar, saltar por encima de una o dos personas para llegar a tu sitio, tener que comprimir las piernas en posiciones imposibles para poder poner el culo en el asiento (¿qué altura media creen que tenemos en España los que encargan los aviones?), aguantar las recomendaciones, consejos, anuncios y demás cánticos de las azafata, turbulencias, calor, el de delante echándose hacia atrás, el de detrás empujando con las piernas, niños gritando, vomitando, ruido…
Pero joder…
…Ver atardecer sobre un mar de nubes es de lo más bonito que hay. Aunque la foto sea una ruina.
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