?Y la cuestión que inmediatamente se presenta ?continuó Cutie imperturbable?, es: ¿cuál es la causa de mi existencia?
Powell se quedó boquiabierto.
?Estás diciendo tonterías. Ya te he dicho que te hicimos nosotros.
?Y si no nos crees, con gusto volveremos a desguazarte ?añadió Donovan.
El robot tendió sus fuertes manos en un gesto de imploración.
?No acepto nada por autoridad. Para que no carezca de valor, una hipótesis debe ser corroborada por la razón, y es contrario a todos los dictados de la lógica suponer que vosotros me habéis hecho.
Powell detuvo con su mano el gesto amenazador de Donovan.
?¿Por qué dices esto, exactamente?
Cutie se echó a reír. Era una risa inhumana, la risa más mecanizada que había surgido jamás. Era aguda y explosiva, regular como un metrónomo y sin matiz alguno.
?Fíjate en ti ?dijo finalmente?. No lo digo con espíritu de desprecio, pero fíjate bien. El material del que estás hecho es blando y flojo, carece de resistencia, y su energía depende de la oxidación ineficiente del material orgánico… como esto ?añadió señalando con un gesto de desaprobación los restos del sándwich de Donovan?. Entráis periódicamente en coma, y la menor variación de temperatura, presión atmosférica, la humedad o la intensidad de radiación afecta vuestra eficiencia. Sois alterables.
»Yo, por el contrario, soy un producto acabado. Absorbo energía eléctrica directamente y la utilizo con casi un ciento por ciento de eficiencia. Estoy compuesto de fuerte metal, permanezco consciente todo el tiempo y puedo soportar fácilmente los más extremados cambios ambientales. Estos son hechos que, partiendo de la irrefutable proposición de que ningún ser puede crear un ser más perfecto que él, reduce vuestra tonta teoría a la nada.
Fragmento del capítulo 3, Razón de Yo, Robot, de Isaac Asimov.
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Feed de los comentarios. Publicado a las 1:43h. Guardado en Citas
En mi defensa alegaré que tenía esto como draft desde hace un año, y quería quitármelo de encima.
Además, aprovecho para recomendar leer esto si no se ha hecho ya, que para eso me pegué la panzada de copiar a mano todo el cuento. Es cojonudo.
#1 | Mr Heston
27/09/2007 | 1:44
Desde luego es una gran frase y no le falta verdad. Yo el libro no lo he leido, pero como soy un hijo de la internec he visto la pelicula
#2 | Alexliam
27/09/2007 | 8:06
Realmente la peli no tiene nada que ver con el libro, cogieron el nombre y plantaron a Will Smith con sus Converse, su Audi y su loro JVC.
Pero eh, el Audi con ruedas esféricas es ÉLITE.
#3 | Mr Heston
27/09/2007 | 8:25
Por cierto, ahora que me fijo, creo que el reloj del blog esta una hora (o dos) atrasada. Yo a las 8:06 aun estaba durmiendo…
#4 | Alexliam
27/09/2007 | 11:16
No lo descarto en absoluto. Voy a ver si lo puedo arreglar.
#5 | Mr Heston
27/09/2007 | 12:14
Qué relato mas amo.
Yo en su día si que me leí “La última pregunta”
GREAT WORK
#6 | Jorge?
28/09/2007 | 11:22